¿Necesitas ayuda? 900 487 789 Teléfono gratuito

¿Qué es la huella ecológica?

España ocupa el puesto 22 del ranking mundial de la Huella Ecológica y sigue siendo el país que consume más recursos de los que produce.
¿Qué es la huella ecológica?

El calentamiento global y la destrucción del planeta, tal y como lo conocemos, avanza inexorablemente. Los expertos conciencian cada vez más a la humanidad para que tenga en cuenta que este mundo es de todos. La contaminación, los malos hábitos de consumo y el agotamiento de las materias primas son las principales causas de que el planeta se encuentre en esta situación tan crítica.

Hoy en día los conceptos huella ecológica, energía sostenible, biocapacidad e impacto medioambiental estan muy de moda. Pero, ¿sabemos lo que significan realmente? 

Imagen

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica es el impacto que tienen todas las actividades humanas sobre la naturaleza, que se concibe como esa superficie de la que extraemos los recursos y que, a día de hoy, absorbe todos esos comportamientos derivados de nuestro estilo de vida.

La biocapacidad hace referencia a la tierra productiva que empleamos para los cultivos, el pastoreo, el suelo urbanizado, etc. Esta tierra es la que tiene que absorber todos aquellos gases que los océanos no pueden.

Los creadores del concepto, William Rees y Mathis Wackernagel, definen la huella ecológica como:

“el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistema acuático) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población definida con un nivel de vida específico indefinidamente, donde sea que se encuentre esta área”.

 En la actualidad, consumimos más recursos y producimos más residuos de lo que el propio planeta puede asimilar. De hecho, se consume una cantidad de recursos naturales equivalente a 1,6 planetas, por lo que, si seguimos así, en 2050 necesitaremos la cantidad equivalente a 2,5 planetas. 

Según los datos oficiales de Global Footprint Network, en España durante el año 2017 necesitábamos tres veces más de los recursos que teníamos dentro de nuestro territorio (3,7 hectáreas) por persona.

Imagen

¿Cómo reducir la huella ecológica?

La única forma de reducir el impacto que está generando nuestra huella ecológica en la naturaleza es controlar lo que producimos y lo que consumimos. Casi el 80% de los terrenos agrícolas se destinan al cultivo y a la crianza de ganado para producir lácteos y carne. Sin embargo, de estos productos sólo obtenemos el 33% de las proteínas que necesitamos los seres humanos. 

Por otro lado, la agricultura ocupa el 34% del planeta, es el responsable del 69% de las extracciones de agua dulce y genera casi una tercera parte de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Aunque todavía estamos muy lejos de frenar el calentamiento global, tras los Acuerdos de París estamos en un proceso de transición energética. Lo más importante a la hora de reducir las emisiones y el impacto medioambiental es apostar por el ahorro, la eficiencia energética y las energías renovables, tomándolo como un modelo a seguir en la lucha contra el cambio climático.

España ocupa el puesto 22 del ranking mundial de la Huella Ecológica. Por suerte, los expertos señalan que desde 2007 la huella ecológica se ha reducido, probablemente como consecuencia de la crisis económica. Sin embargo, los impactos en el planeta ya son visibles y seguimos siendo el país que consume más recursos de los que puede producir. 

¿Cómo se mide la huella ecológica?

Tanto la biocapacidad como la huella ecológica se mide en hectáreas globales (hag). Las huellas muestran la cantidad total de recursos consumidos sin que importe cuál es el uso que se hace de ellos. 

La huella de suelo hace referencia a la superficie de terreno necesaria para producir una determinada materia prima. 

La huella hídrica, también conocida como ‘agua virtual’ es el agua dulce que se utiliza para la producción de todos esos bienes y servicios que consumimos. producir los bienes y servicios que consumimos. Se clasifica en tres tipos:

  • La huella hídrica azul: cantidad de agua de superficie o subterránea que se emplea en un producto y después se devuelve al medio ambiente.
  • La huella hídrica verde: cantidad de agua de precipitación que se evapora en el proceso productivo.
  • La huella hídrica gris: cantidad de agua contaminada en los procesos de producción.

La huella de materiales indica la cantidad de materias primas que se necesitan para ofrecer un servicio o fabricar un producto, además de la superficie de vegetación que se ve afectada en el proceso. 

La huella de carbono es la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que se producen al fabricar un producto o cuando el ser humano realiza sus actividades diarias. La ganadería, por ejemplo, es uno de los emisores de gases de efecto invernadero más importantes.

De esta huella ecológica deriva nuestra huella social, que es el impacto que tiene una actividad económica sobre las personas que viven y trabajan en un determinado entorno social, económico y medioambiental. Por ejemplo, todas aquellas empresas que apuestan por el comercio justo y son respetuosas con el medioambiente, los pequeños productores locales y sus trabajadores, dejarán un impacto social mucho más positivo que esas otras empresas que no toman conciencia de la situación del planeta y mantienen a sus trabajadores en condiciones precarias y de explotación laboral. 

¿Cómo calcular la huella ecológica?

Este resultado depende del consumo de cada uno y de los hábitos de consumo que hagamos día a día. Es decir, si vamos a trabajar en coche o en transporte público, si se lleva a cabo una alimentación basada en productos ecológicos, envasados o reciclados… 

Son muchos los factores a tener en cuenta, por ello, la huella ecológica siempre será distinta en cada uno de nosotros. 

Existen páginas donde puedes medir tu huella ecológica a través de una serie de preguntas sobre tu estilo de vida. ¿Cuántas veces te duchas al día y cuánto tiempo pasas bajo el agua?

Si quieres saber cuál es tu huella ecológica, es decir, si estás malgastando los recursos de la naturaleza y cuánto influyen tus actividades en el impacto medioambiente, haz clic en este enlace.

Imagen

¿Para qué es útil la huella ecológica?

La huella ecológica sirve para contrastar el impacto que supone la actividad productiva, económica y consumista en el medioambiente. De hecho, la huella ecológica actúa como un indicador de sostenibilidad a nivel internacional.

Según el Ministerio de Medioambiente y Medio Rural y Marino, este indicador biofísico de sostenibilidad:

“integra el conjunto de impactos que ejerce una comunidad humana sobre su entorno, considerando tantos los recursos necesarios como los residuos generados para el mantenimiento del modelo de consumo de la comunidad”.

 

¿Qué es la huella ecológica para niños?

La huella ecológica no es algo que deba importar únicamente a los adultos. Los niños de ahora serán los adultos del futuro y, por tanto, los encargados de continuar con la labor de sus predecesores, que no es otra que preservar nuestro planeta. 

Por ello, es importante que la educación sobre la ecología se extienda a todas las escuelas, para que empiecen a asentarse las bases y las conductas referentes a la protección del medio ambiente en los más jóvenes. 

Ecología Verde insiste en que:

"La ecología es la defensa y la protección del modo ambiente, en otras palabras es la forma de conservar el medio ambiente. Por ello, es esencial que la ecología se enseñe en las escuelas desde temprana edad. Los niños serán los responsables de cuidar del planeta en el futuro". 
TAGS: #