El comparador de telefonía y préstamos online.

Las mujeres ingenieras que no pasaron a la historia

Las mujeres ingenieras que no pasaron a la historia estaban marcadas por una sociedad donde no se les permitía tener méritos más allá de las tareas del hogar. Años después, algunas son reconocidas.
Las mujeres ingenieras que no pasaron a la historia

El ENIAC (Electronic Numerical Integrator And Computer) se podría considerar como el primer ordenador del mundo si omitimos el requisito de tener arquitectura Von Neumann.

Comenzó a funcionar el 15 de febrero de 1946 y, en un principio, su construcción fue atribuida a dos hombres: John Presper Eckert y John William Mauchly. Sin embargo, lo que muy pocos conocen es que, en realidad, las responsables de la programación de este ordenador fueron seis mujeres: Betty Snyder Holberton, Jean Jennings Bartik, Kathleen McNulty Mauchly Antonelli, Marlyn Wescoff Meltzer, Ruth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence.

Solo los hombres pasaron a la historia, mientras que estas mujeres se quedaron en el olvido. Es muy probable que fuera una cuestión de género, pues eran definidas como “subprofesionales”, o quizás fuera para reducir los costos laborales.

Estas programadoras del ENIAC destacaban por sus habilidades matemáticas y lógicas y trabajaron inventando la programación a medida que la realizaban. En realidad, durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de calculistas y supervisoras directas eran mujeres.

A pesar de que estas mujeres no son apenas mencionadas, trabajaron durante intensas jornadas de trabajo y usaron cálculos de trayectoria balística y ecuaciones diferenciales contribuyendo al desarrollo de la programación de ordenadores.

Existen algunas fotografías en las que aparecen estas programadoras de pie frente al ENIAC pero, lejos de otorgarles algún mérito, hasta los años 80 se dijo que eran modelos posando junto a la máquina. Se les solía llamar “refrigerator woman” (“mujeres heladeras”). Por eso, durante más de 40 años se pensó que las mujeres que habían programado el ENIAC eran simples “mujeres heladeras”.

Sin embargo, ellas hicieron mucho más. Su trabajo revolucionó el mundo de la programación entre las décadas de los años 40 y 50. Asentar las bases para que la programación resultara más sencilla y accesible o crear el primer set de rutinas, las primeras aplicaciones software o las primeras clases de programación, fueron algunas de las grandes cosas que llegaron de la mano de las mujeres.


¿Cómo llegaron hasta ahí las mujeres?

Todas estas mujeres eran matemáticas contratadas por el gobierno de Estados Unidos. Su función era pensar y escribir los programas de cálculo de trayectoria balística que debía realizar el ENIAC.

Los hombres ya habían construido el hardware, por lo que las mujeres estaban allí para construir el software. No solo tuvieron que “inventarse” los programas, sino que también se ocuparon de la programación: conectar y desconectar los cables que llegaban a 6.000 clavijas, al igual que ocurría en las centrales telefónicas de entonces.

Estas seis mujeres fueron seleccionadas entre 80 matemáticas que realizaban a mano los cálculos de las tablas de balística en la Universidad de Pensilvania. La Armada de EE.UU las llamaba “computadoras”.


Reconocimiento 50 años más tarde

Esas “mujeres heladeras” quedaron relegadas a un rol de menor importancia que los hombres. Eran consideradas como objetos y cualquier signo de reconocimiento suponía un disparata.

Tuvieron que pasar alrededor de 50 años para que fueran incluidas en el Women in Technology International Hall of Fame (WITI) en 1997 bajo el nombre de “ENIAC Programmers” (“Programadoras de ENIAC”).

LA WITI fue fundada en 1989 por Carolyn Leighton como autoridad mundial líder en mujeres en el negocio de la tecnología. Aquí se reconocen a las mujeres que contribuyen a la industrial tecnológica, inspirando al mundo para crear una sociedad más igualitaria.


Otras ingenieras que marcaron la historia

Rosalind Franklin

Rosalind Franklin fue una científica cuyos descubrimientos en el campo del ADN fueron trascendentales en el siglo XX. Esta mujer mostró la estructura de doble hélice del ADN, pero, durante años, fueron dos científicos, James Watson y Francis Crick, quienes se adjudicaron dicho avance. Fue así como estos hombres se llevaron todo el mérito y ganaron, injustamente, el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1962.

Rosalind Franklin murió muy joven, a los 37 años, por culpa de un cáncer provocado por sus largas exposiciones a la radiación. Años después de su fallecimiento, James Watson confesó que el Nobel lo obtuvo gracias a la revelación de Franklin, la mujer a la que realmente perteneció el hallazgo.

Ada Byron

Esta mujer fue una de las pioneras en el campo de las matemáticas. Ada Byron describió la máquina analítica del matemático Charles Babbage y elaboró un lenguaje de programación que hoy en día es considerado como el primer programa de ordenador.

Se convirtió en la primera programadora matemática de la historia, pero, por su condición de mujer, pasaron más de 100 años hasta que salió a la luz su mérito. Fue en 1979 cuando el Departamento de Defensa de Estados Unidos creó un lenguaje de programación llamado ADA, en honor a Byron.

Hedy Lamarr

Era una actriz austriaca reconocida en Hollywood y, además, la precursora de un sistema de comunicaciones llamado “técnica de transmisión en el espectro ensanchado”, en el que se basan todas las tecnologías inalámbricas de ahora: el wifi, el GPS o el bluetooth.

Siempre destacó por su inteligencia, pero prefirió convertirse en una estrella antes que continuar sus estudios de ingeniería. Aun así, la pasión por la ciencia de Lamarr nunca desapareció. Durante la Segunda Guerra Mundial, patentó un método de comunicación secreto para que no fuera posible la detección de torpedos enviados por las tripas aliadas. Es el precedente de las telecomunicaciones que existen en la actualidad.

TAGS: #