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Cómo mejorar la señal WiFi en mi casa

¿Quieres aumentar la señal WiFi y mejorar la velocidad de tu conexión sin interferencias? En este es post te enseñamos los trucos necesarios.
Cómo mejorar la señal WiFi en mi casa

En un entorno doméstico cada vez más conectado, los problemas a la hora de conseguir cobertura o una buena velocidad WiFi pueden ser misión imposible. Cambiar de operador igual es una solución efectiva, pero imagina la cara que se te puede quedar si cambias de compañía -con todo lo que eso conlleva- y estás en las mismas que antes. Por ello, antes de hacerlo hay varias cosas que puedes probar en casa para mejorar tu conexión.


Aumentar la velocidad de la señal WiFi

Hay cinco cosas que debes probar antes de desesperarte por tu conexión y velocidad WiFi.

1. Ubicación óptima del router

Normalmente, pensamos que colocar el router cerca del teléfono fijo o del ordenador es la mejor opción. Y esta no siempre es la ubicación adecuada. Tenemos que colocar el router en un sitio céntrico dentro de la casa, para que abarque el máximo espacio posible. La señal WiFi actúa como un círculo alrededor del router, y si lo pones en una esquina de la casa difícilmente llegará hasta la otra punta.

Es importante también revisar el entorno físico del router, para evitar que la señal se vea perjudicada por obstáculos varios: evita paredes de piedra, metales y muros macizos, los cuales impiden la correcta emisión y recepción de la señal. La señal atraviesa mejor materiales débiles como la madera de las puertas.

 

2. Posiciona bien las antenas

Si tu router tiene antenas, también tienes que colocarlas correctamente. La mayoría de ellas no emiten ondas con la misma intensidad en todas direcciones, por lo que en vez de un círculo concéntrico lo hacen más con forma de donut que se expande llegando más lejos en horizontal que en vertical.

Por eso suele recomendarse poner las antenas en vertical para que la señal esté compensada. Cuando un router tiene varias antenas, un truco es colocarlas en perpendicular: una en vertical y otra en horizontal.

En domicilios grandes, con varias plantas, te puede interesar inclinar la antena unos 45 grados para que la señal también se envíe hacia arriba o hacia abajo. Un dato importante es que las antenas son más potentes en sus lados que en su punta. Lo más recomendable es ir probando hasta dar con la colocación correcta para tu hogar.

 

3. WiFi 2.4 GHz y 5 GHz

En caso de tener un router con banda dual, es conveniente saber cuándo conectarlo a la banda de 2.4 GHz y a la de 5 GHz.

  • Banda 2.4 GHz

 Suele tener más interferencias, lo que hace que la conexión pueda ser más lenta. También tiene menos canales, por lo que todos los dispositivos combaten por poco espacio, y su velocidad máxima de conexión también es menor a la de 5 GHz. El lado positivo es que la cobertura llega más lejos.

  • Banda 5 GHz

Menos interferencias por ser menos utilizada, lo que la hace más ágil, tiene más canales para repartir entre los dispositivos y una mayor velocidad máxima de conexión. Su punto negativo es que tiene más problema para superar obstáculos como paredes, por lo que su cobertura suele ser menor.

Si tienes un router antiguo no te preocupes, ya que sólo tendrás la de 2.4 GHz. Pero si puedes elegir, el 5 GHz es más apropiado para dispositivos donde la velocidad prima por encima de la cobertura o dispositivos cercanos a una toma o al propio router, como ordenadores o videoconsolas.

Hay que tener en cuenta que algunos dispositivos menos modernos podrían no ser compatibles con bandas de 5 GHz, ya que es una tecnología moderna. Mientras, el 2.4 GHz es más adecuado para aquellos dispositivos donde es más importante la cobertura, como puedan ser móviles y tablets. 

 

4. Extensores WiFi y PLC

Otra opción para aumentar la velocidad de conexión es utilizar un PLC (Controlador Lógico Programable) o un repetidor WiFi. 

El PLC es un dispositivo que te permite transmitir la señal de tu conexión a Internet a través del cableado eléctrico de tu casa, tanto WiFi como Ethernet. De esta manera, si tienes el router en una habitación y la señal no llega al salón, puedes llevarla a través de los enchufes para tener allí más cobertura.

Lo único que tienes que hacer es:

  1. Conecta tu router al emisor del pack PLC mediante un cable Ethernet.
  2. Después, conecta el emisor a un enchufe cercano
  3. Enchufa el extensor en cualquier otro enchufe de tu casa. Este actuará como si fuera un router enviando la señal hasta esa zona. 

Y luego tenemos los repetidores o adaptadores de WiFi, que captan la señal de una red WiFi ya existente para extenderla por un área más grande. Es una especie de puente entre el área donde tienes buena cobertura WiFi y la zona a la que la quieres ampliar por tener una señal más débil.

A diferencia de los PLC, con los amplificadores WiFi no necesitas comprar ningún tipo de pack, ya que sólo es necesario un único dispositivo para ampliar la red WiFi. Esto hace que sea una alternativa más económica.

 

5. WiFi Mesh

Existe otro dispositivo aún más moderno. Se trata de los accesos inalámbricos dotados de tecnología WiFi Mesh.  

Su funcionamiento es similar a los PLC convencionales, llevando la conexión por la red inalámbrica, con la diferencia de que permiten administrar el tráfico de forma inteligente y, por tanto, mucho más eficiente.

Esto significa que los dispositivos no tienen que conectarse necesariamente al punto de acceso más próximo que haya instalado en tu casa, sino a aquel que va a garantizar una gestión más eficaz del tráfico y un mayor rendimiento. Los repetidores se comunican entre sí para saber cuál está funcionando de forma más eficiente. El inconveniente es que tienen un precio algo superior y es menos asequible.


Cómo eliminar interferencias en nuestro router

Aunque tengas contratada la mejor tarifa y creas que estás disfrutando de la velocidad máxima de descarga, siempre habrá factores negativos que impacten en nuestra conexión a Internet. Estos factores se llaman interferencias.

Reducir las interferencias es clave para mejorar el rendimiento de nuestro router, y para ello no solo tenemos que mirar dónde y de qué manera está colocado el router, sino también el entorno del espectro radioeléctrico. Hay que ser conscientes de que tenemos muchos hogares (generalmente) a nuestro alrededor, cada uno con su dispositivo de router WiFi y emitiendo en las mismas bandas que lo haces tú. 


Canales y frecuencias del WiFi

Los únicos canales que no se solapan y, por tanto, los más convenientes para emitir son el 1, el 6 y el 11. Sin embargo, si todos los dispositivos se conectasen a estos tres anchos de banda se saturarían igualmente y estaríamos en las mismas. Entonces… ¿Cuál es la solución? 

Si tu router es última generación, también emitirá en la banda de los 5 GHz, que es mucho más amplia, admite mayor velocidad y tiende a estar menos saturada. Asi que, si tu router es compatible con la red 5 GHz y tu ordenador, móvil o tablet también lo son, intenta siempre conectarte a ella. Es más rápida, más estable y nos ahorraremos los problemas de interferencias

Pero si no es tu caso, ya sea porque tu router no admite la banda de 5 GHz o porque tu ordenador o smartphone no es compatible, lo único que puedes hacer es cambiar el canal. 

Antes de cambiar el canal de tu router WiFi hay que comprobar en qué canal operan todos los routers de nuestros vecinos, para evitar que las señales se solapen. Con aplicaciones gratuitas como inSSIDer (iPhone) y WiFi Analyzer (Android) puedes conocer los canales en los que emiten el resto de router y ver cuáles están menos saturados. 

Cuando sepas cual es el canal que más te interesa, el siguiente paso es modificar la configuración del router. Esto es lo que debes hacer:

  1. Abre tu navegador y busca ‘Configurador router fibra óptica + tu compañía’.
  2. Accede con tus credenciales.
  3. Localiza el apartado de ‘Canal’ o ‘Channel’. Varía en función del dispositivo.
  4. Elige el canal que más te convenga.
  5. Guarda la configuración.

Es posible que notes un breve corte en la conexión, pero en cuanto la recuperes notarás instantáneamente el aumento de velocidad y la estabilidad de la red.

Otro punto a tener en cuenta es el ancho de canal que estamos utilizando. Por defecto, el router debería cambiar automáticamente entre 20 y 40 MHz, pero si queremos controlarlo manualmente es importante saber que 40 MHz implica mayor rendimiento y 20 MHz un menor número de interferencias.

Si cambiando el canal no se solucionan las interferencias, cosa que puede ocurrir en las grandes ciudades, no te quedará otra que apostar por la conexión Ethernet. 

 

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