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Cómo funciona un calefactor de aceite

¡Deja de pasar frío! Si tienes calefacción central en tu casa y no puedes programarla a tu gusto, la solución es fácil: calefactores de aceite. Te contamos todas sus ventajas y cómo funcionan.
Cómo funciona un calefactor de aceite

Los radiadores portátiles son los más populares, ya que los puedes trasladar cómodamente de una estancia a otra de la casa. Y dentro de estos, ganan por goleada los radiadores de aceite.

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¿Cómo funcionan los calefactores de aceite?

Un calefactor de aceite se conecta a la corriente mediante un simple enchufe. Desde ese momento, empieza a funcionar a través del calentamiento de un fluido térmico, conocido como aceite, que transfiere su calor al metal del radiador. Los radiadores de metal suelen ser de aluminio o acero.

Es importante conocer la potencia recomendada para los radiadores de aceite. Cuando el radiador detecta que la temperatura del aceite es lo suficientemente alta como para seguir calentando la habitación sin tener que seguir calentando el aceite, se parará el proceso hasta que la temperatura se reduzca. Así, el calefactor se detendrá hasta que sea necesario volver a encenderlo.

De esta forma, el radiador solo se enciende cuando es necesario, y disminuye el consumo de electricidad.

El resultado final es una habitación caldeada gracias al calor que transporta uniformemente el radiador.

Este calor se propaga por convección natural, ya que cualquier corriente de aire que choque con el radiador acaba de la misma manera: transformada en aire caliente. Algunos calefactores tienen una función especial para disminuir el tiempo que tarda un espacio en templarse.


Función turbo del radiador de aceite

La función turbo consiste en la activación de un pequeño ventilador que se encuentra en la parte inferior del propio radiador. Esta acción fuerza el movimiento del aire del cuarto, haciendo que pase más rápido por el radiador y se caliente el ambiente con mayor rapidez.

Ventajas de los radiadores de aceite

  • Cómodos

Se pueden desplazar de un lado a otro con facilidad, ya que la mayoría tienen ruedas.

  • Silenciosos

No emiten sonido alguno, a diferencia de otros sistemas de calefacción que no paran de zumbar mientras están encendidos.

  • Seguridad antivuelco

El aceite se encuentra en el interior y no hay riesgo de explotación ni derrame. Aún así, siempre se recomienda guardar cierta distancia con las paredes y mobiliario.

  • Ecológicos

Como el aceite nunca se quema, no se producen gases ni humos perjudiciales para el medioambiente.

  • Baratos

Más económicos que otros sistemas de calefacción. Rondan los 50-160€, dependiendo del modelo.

  • No requieren instalación ni obra

Basta con tener un enchufe al que conectar el cable que sale del propio calefactor.

  • Conservanelcalor

Aunque realmente consumen más o menos lo mismo que los normales, los radiadores de aceite conservan más tiempo el calor después de apagarse, debido a que el fluido térmico aún está caliente.

  • Función eco

Algunos modelos incorporan la función ecológica, pensada para el ahorro de energía.

  • Mantenimiento sencillo

No generan residuos, no hay que reemplazar ni rellenar el aceite, por lo que basta con limpiarlos con un trapo húmedo cuando el aparato esté desenchufado y frío.

  • Termostato programable

Esta función nos permite controlar la temperatura y configurarla a nuestro gusto.

Inconvenientes de los radiadores de aceite

Si quieres encontrar la habitación caldeada nada más encenderlo, con los radiadores de aceite no lo vas a conseguir, debido a que tiene que pasar un rato hasta que el aceite se caliente y el calefactor lo transmita.

  • No sirven como sistema único de calefacción

Son una buena opción como apoyo extra a un sistema de calefacción central, pero no pueden mantener templada una casa entera.

  • Gran tamaño

Aunque hay radiadores de muchos tamaños, lo cierto es que predominan los grandes y aparatosos porque los pequeños apenas calientan. Esto dificulta su adaptación en habitaciones pequeñas o estrechas y, también, ocupan espacio a la hora de guardarlos cuando no se necesitan.

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Diferencias entre radiadores de aceite y calefactores eléctricos

En los calefactores eléctricos el artefacto que propulsa el aire caliente es un ventilador; en cambio, los radiadores de aceite almacenan este líquido en unas bobinas o compartimentos del propio radiador.

En este último caso, el calor funciona por convección natural y se propaga a la atmósfera sin ningún tipo de ventilador.

Los calefactores eléctricos dan calor instantáneamente, mientras que los radiadores de aceite tardan un rato en producir calor y que se note la sensación térmica en el ambiente.

Este tipo de radiadores suelen tener distintas potencias disponibles en un mismo aparato: 800W, 1000W, 1500W y 2000W son los más frecuentes.

Los radiadores de aceite llevan incorporado un termostato para encenderlo y regularlo y, además, acumulan calor durante un largo rato después de apagarlo; sin embargo, los calefactores eléctricos se apagan en cuanto pulsas el botón correspondiente y no guardar el calor.

Medidas de seguridad para utilizar un radiador de aceite

Los radiadores de aceite son muy fáciles de usar, pero hay que tomar una serie de precauciones básicas para evitar percances:

  • No calientan al instante
  • No tocar la superficie del radiador cuando esté encendido

Aunque estés a punto de caer en la tentación de tocar tu precioso radiador para ver si funciona, recuerda que la curiosidad mató al gato. Las temperaturas elevadas que alcanza pueden provocar quemaduras en la piel. Por ello, no es recomendable que niños pequeños se queden solos con un radiador al lado.

  • No secar la ropa en el radiador

Son radiadores portátiles, no fijos y anclados a la pared, por lo que no poseen las mismas propiedades. No se deben cubrir con ningún objeto, ya que podrían inflamarse y llegar a provocar un incendio.

  • No utilizarlo mientras te duchas

Eso no significa que no puedas emplearlo para caldear el baño antes de ducharte. Pero en ningún caso lo dejes encendido mientras te das un baño o una ducha, porque la condensación y vapor del baño podría traer una desgracia.

  • No utilizarlo en espacios exteriores

No es aconsejable porque nunca llegará a la temperatura que le estamos pidiendo y tendremos que aumentar cada vez más la potencia. Esto se traduce en un despilfarro de gasto eléctrico.

  • Guardar una distancia mínima de seguridad

Lo aconsejable son 50 cm., para evitar incendios.

  • Limpiarlo de vez en cuando

Antes de usarlo y tras una larga temporada apagado

  • Revisar las conexiones eléctricas y desenrollar correctamente el cable

Es importante recordar que los radiadores de aceite son un sistema de calefacción complementaria y ocasional. Por ello, nunca podrán sustituir a la calefacción central.

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