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Cómo abrir una puerta con la llave puesta dentro

Dejarse las llaves dentro de casa es un fallo, pero dejárselas puestas en la puerta es aún peor. No obstante, hay formas de salvar la situación sin tener que llamar al cerrajero.
Cómo abrir una puerta con la llave puesta dentro

Muchas personas cierran la puerta y al momento recuerdan que se han dejado las llaves puestas por dentro. Desafortunadamente, se trata de un pequeño accidente domestico muy típico que le ha pasado a todo el mundo alguna vez en su vda. Por eso, en este post te enseñamos cómo abrir tu puerta ahorrándote al cerrajero.

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Abrir la puerta con una botella

“Salía a pasear al perro y, con las prisas, las llaves se quedaron dentro, ¿ahora qué hago?”

Siempre que no tengas la llave echada con una o varias vueltas, puedes abrir tu puerta con una botella de plástico liso y más maña que fuerza:

  • Recortas el plástico de la botella de forma rectangular y lo más liso posible.
  • Introduce el trozo de plástico poco a la altura del resbalón de la puerta con cuidado de no dañar el marco.
  • Cuando el trozo de botella esté dentro, haz un movimiento descendiente de sierra hasta sentir que el plástico rectangular sobrepasa el resbalón, de tal forma que la puerta comenzará a moverse un poco más. Esto quiere decir que te estás aproximando a tu objetivo.
  • Baña el plástico en agua y jabón. Abrir una puerta con este método no es fácil, y meter el plástico en agua con jabón ayudará a que resbale mejor.


Abrir la puerta con una tarjeta

“Me llevo la cartera, pero dejo las llaves, ¡vaya desastre!”.

No te preocupes, si en la cartera llevas una tarjeta de crédito, débito o de cualquier tipo de plástico duro, estás de enhorabuena. Con una de ellas puedes intentar volver a entrar en casa sin tener que llamar a nuestros amigos los cerrajeros. Eso sí, necesitas como en el caso anterior, mucha más maña que fuerza.

Ante todo, hay que avisar de que esta técnica solamente funciona en puertas con cierre de pomo simple y pestillo de muelle o borde inclinado. Si este no es tu caso, tendrás que buscar otras alternativas que concuerden contigo.

  • Introduce la tarjeta en la ranura vertical que hay entre la puerta y el marco.
  • Desliza la tarjeta hacia abajo hasta llegar al pestillo.
  • Empuja la tarjeta hacia dentro todo lo posible formando un ángulo de noventa grados con la puerta.
  • A la vez, inclina la tarjeta hacia el pomo, de tal manera que el borde de ésta mire hacia ti en la dirección del pomo. El objetivo de este movimiento es que la tarjeta pueda penetrar mejor  entre el hueco de la puerta y el marco.
  • Dobla la tarjeta en la dirección opuesta para que se deslice por debajo del borde inclinado y penetre en la puerta.
  • Deberás abrir la puerta rápidamente y forzar el pestillo por el otro lado.
  • Por último, apoya tu cuerpo en la puerta y mueve la tarjeta hacia detrás y hacia delante. De este modo se aplicará más presión sobre el pestillo y debería acabar cediendo.


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Abrir la puerta con un click

"Tengo varios clips, pero no las llaves para salir de la oficina, ¡vaya despiste!"

Problema solucionado, porque hablaremos de 2 técnicas para emplear el clip: 1) uso a manera de llave y 2) uso para forzar el pestillo o resbalón.

Hay que recordar que el método clip en ambas partes es eficaz si la puerta no scerrada con la llave, simplemente cerrada de un portazo.

  • Dobla una de las puntas del clip para hacer de ganzúa de forma que se queda como una L dobla los últimos 4 o 5 milímetros en forma de gancho. Este extremo será la ganzúa, y el otro lado del clip, será la "llave de tensión"
  • Introduce la llave de tensión en el ojo de la cerradura y mantenlo recto y firme, empujando con fuerza hasta el fondo.
  • Al mismo tiempo, con la parte que has dejado en forma de gancho (la parte ganzúa) penetra en la parte superior del ojo de la cerradura, quel debería quedarse justo encima de la llave de tensión.
  • Mueve el clip ganzúa como si se tratara de la llave al mismo tiempo que lo mueves hacia arriba y hacia abajo. En este momento debes oír los pestillos cediendo y girando dentro de la cerradura. Si sientes varios clics o cracs dentro, es hora de probar a girar el pomo de la puerta.


En cuanto a la segunda forma y, a mí parecer, la más sencilla para forzar una cerradura,  tienes que doblar un clip como si fuera una letra C.

Este es introducido por el borde de la puerta, donde se encuentra la pequeña abertura que separa a la hoja del marco de la pared, e intentamos enganchar el pestillo mientras tiramos para atrás, de tal forma que la puerta se abrirá como si usáramos la manivela.

ADVERTENCIA: Si realizas alguno de estos procesos en un inmueble que no te pertenece, es considerado como delito. Pide permiso si es necesario en el caso que sea una propiedad ajena.


TAGS: #casa #hogar #llaves #cerradura #puerta