¿Necesitas ayuda? 900 487 789 Teléfono gratuito

Cómo ahorrar luz: 6 consejos para gastar menos

Pagar menos en tu factura de la luz no es tan complicado y elegir bien tu compañía de la luz tampoco lo es. Aquí tienes unos sencillos trucos para ahorrar y contribuir al cuidado del planeta.
Cómo ahorrar luz: 6 consejos para gastar menos

Si alguna vez te ha llegado la factura de la luz y te has asustado de lo mucho que gastas, este artículo te va a interesar.

Reducir tu consumo de electricidad se traduce en una factura menos hinchada y en la disminución de las emisiones de nitrógeno y cO2. Por ello, es fundamental saber decidir qué tarifa y qué compañía eléctrica es la que más se adapta a tu perfil, en función de tu consumo y de la franja horaria en la que tu gasto es mayor. 

Con estos 6 consejos para ahorrar luz, pagarás menos y contribuirás al cuidado del planeta.

Imagen

1. Adapta la potencia a tus necesidades

Una de las medidas fundamentales para ahorrar en la factura de la luz es reducir la potencia contratada con tu compañía eléctrica, es decir, la cantidad de kilovatios (kW) contratados que puede soportar la red eléctrica de tu hogar sin que salte el Interruptor de Control de Potencia (ICP). Así que, si tu potencia es inferior a 5 kW y pretendes encender el horno, el secador y la plancha simultáneamente, lo más probable es que salten los plomos y te quedes a oscuras.

Por ello, antes de reducir la potencia, tienes que estudiar qué consumo vas a hacer mensualmente, cuántos aparatos electrónicos utilizas y cuánto tiempo estás en casa, para evitar posibles cortes en el suministro de la luz. Además, como una mayor potencia supone un mayor precio por kW, es recomendable que te centres únicamente en lo que realmente necesitas para tu día a día. 

En función del tipo de instalación eléctrica de tu vivienda,  se te permitirá contratar unos kilovatios u otros. Son aplicables para una instalación trifásica (2.078, 2.426, 3.464; 5.196, 6.928) y para una instalación monofásica (3.45, 4.60, 5.75, 6.90, 8.05, 9.20).


2. Comparar diferentes tarifas

Antes de contratar el suministro de la luz, lo más recomendable es que te asesores sobre las distintas compañías eléctricas y las tarifas que ofrecen. Así que, si no estás contento con tu compañía o con las condiciones de tu tarifa, no te lo pienses y cámbiate.


3. Reducir el consumo eléctrico

Muchas veces utilizamos los electrodomésticos del hogar sin darnos cuenta de lo que consumen realmente. A continuación, tienes algunas medidas que puedes adoptar para mantener tu estilo de vida y al mismo tiempo ahorrar en el consumo:

Elige los electrodomésticos adecuados

Los electrodomésticos vampiros son aquellos que no están catalogados con la etiqueta A de eficiencia energética y, por consiguiente, hinchan tu factura de la luz.

Si tienes que renovar alguno, asegúrate de que tengan esta característica (A+). Son un poco más caros, pero, a la larga, salen más baratos. Además, para un mayor ahorro, recuerda utilizarlos en horario vespertino, cuando la demanda de energía es menor.

Las categorías de electrodomésticos son las siguientes: A, B, C, D, E, F, y G. Los de categoría A son los de mayor eficiencia energética y los de categoría G, los de mayor consumo de energía.

Mantener una temperatura constante en los aparatos de climatización

Si eres de los que les gusta llegar a casa en invierno y ser recibido por esa sensación cálida del hogar, en lugar de dejar puesta la calefacción o encenderla a la máxima potencia al llegar, puedes programarla para que se encienda una hora antes de que llegues a casa y se vaya calentando más paulatinamente. Este mismo consejo puedes aplicarlo a las épocas más calurosas si dispones de aire acondicionado.

Aprovechar la luz solar

Si tienes suerte y tu vivienda tiene buena orientación, lo tienes bastante fácil. Aprovecha las horas de mayor luz solar para calentar e iluminar las habitaciones. Para aquellas horas en las que la luz natural es más débil, puedes utilizar bombillas de bajo consumo (LED) que consumen diez veces menos que las bombillas tradicionales. Además, las bombillas LED tienen una mayor duración y rendimiento, y no contienen elementos tóxicos. Y por supuesto, no olvides apagar las luces de las habitaciones vacías. 

Desconecta los electrodomésticos en 'stand by'

Muchas veces dejamos "en espera" aparatos que no estamos usando, como el ordenador o la televisión. Este modo "stand by" está estrechamente relacionado con el consumo silencioso, es decir, piensas que están apagados, pero en realidad están consumiendo energía. Por ello, es preferible que enciendas y apagues los electrodomésticos, antes que dejarlos encendidos durante todo el día. Con este simple gesto podrías ahorrar hasta un 10%.

Aunque parezca un consejo obvio, desenchufar todo aquello que no uses, como por ejemplo los cargadores de los teléfonos móviles, también ayudará a reducir tu consumo de energía eléctrica.

Utilizar los lavados de agua caliente de la lavadora y del lavavajillas cuando sea imprescindible

En la mayoría de los hogares se ha convertido en costumbre lavar la ropa y los platos con agua caliente. Sin embargo, cuando el nivel de suciedad no es tan alto, se puede utilizar la función ECO que tienen estos electrodomésticos. Conseguirás el mismo resultado, tu ropa y tu menaje quedarán limpios, y ahorrarás en tu factura de la luz.


4. Apagar el termo eléctrico

Una alternativa para disponer de agua caliente en algunos hogares es tener un termo eléctrico, que calienta una cantidad determinada agua y la almacena en un contenedor. Existen distintos tamaños de contenedores en función de la cantidad de personas para las que se almacena el agua. Entre los distintos tipos de termos eléctricos, lo mejor es escoger uno que sea programable, de manera que pueda apagarse cuando no se use o se haya alcanzado la temperatura deseada, y así ahorrar en el gasto energético.


5. Haz uso del Sistema de Discriminación Horaria

El Sistema de Discriminación Horaria es uno de los métodos con los que puedes conseguir un mayor ahorro en función a las fluctuaciones en el precio de la luz y está íntimamente ligado al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), que supone planificar los grandes consumos para las horas más baratas del día. El único requisito que debes cumplir es que tu vivienda tenga menos de 25 años y tener contratados menos de 15 kW.

Si es tu caso, podrás elegir entre dos tarifas: una se relaciona con la franja punta, cuyo horario es de 12h a 22h en invierno y de 13h a 23h en verano. La otra se corresponde con la franja valle -que recoge las horas nocturnas- de 22h a 12h en invierno y de 23h a 13h en verano.

El periodo valle permite ahorrar un 45% sobre la tarifa base, lo que disminuiría tu factura de la luz en unos 80 euros al año. 


6. Plantea revisiones periódicas de la instalación eléctrica

Según el PRIE (Plataforma para la Rehabilitación de la Instalación Eléctrica), es importante revisar con cierta frecuencia la instalación eléctrica de nuestros hogares. Para viviendas de nueva construcción, la revisión recomendable es cada 10 años, y para los hogares con algo más de antigüedad, lo ideal es cada cinco.

En este tipo de revisiones, un especialista podría encontrar irregularidades en tu instalación. En tal caso, un pequeño cambio te ayudará a ahorrar un tanto por ciento en tu factura de la luz.

Mercado Regulado vs. Mercado Libre

Las tarifas PVPC en el Mercado Libre están establecidas por la propia compañía eléctrica, por lo que los precios variarán en función de las tarifas que tengan vigentes y es posible que tengas que contratar servicios adicionales o comprometerte a una permanencia para disfrutar de descuentos.

En el Mercado Libre, el precio de la luz varía en función del día y de la hora y las tarifas están reguladas por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Un punto negativo en este aspecto sería la inestabilidad en los precios de la luz y que no existen descuentos aplicables.

En España hay 6 empresas de referencia con las que puedes contratar la tarifa de luz por horas: Edp, Endesa, CHC Energía, Repsol, Naturgy e Iberdrola.

TAGS: #