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5 rutinas tecnológicas nocivas para los niños

En Comparatodo te contamos cinco rutinas tecnológicas que no benefician a los peques de la casa. Deja los dispositivos electrónicos a un lado y juega e interactúa con ellos.
5 rutinas tecnológicas nocivas para los niños

Con tantos objetos tecnológicos que seguro tienes por casa, es normal que eches mano de ellos de vez en cuando para entretener a tu hijo pequeño. Sin embargo, si eso se convierte en rutina, puede que resulte perjudicial para tu hijo y será conveniente dar un respiro a la tecnología. Aquí te dejamos cinco rutinas tecnológicas que no benefician a los peques.


Usar el móvil en la comida

Si tu hijo es de los que se niegan a comer digas lo que digas o hagas lo que hagas, evita recurrir al teléfono móvil desesperadamente para poner alguna canción que le entretenga o dibujos animados con los que se quede embobado mientras luchas por introducir una cucharada de comida en su boca. Lo mismo pasa con la televisión. Ambas rutinas harán que los niños tarden más se distraigan, sin se conscientes de qué comen o de si están llenos.

Además, otro grave error es usar tú mimso el móvil mientras das a tu hijo de comer, ya sea para chatear por WhatsApp o para interactuar con cualquier otra red social. Esto hace que estés más pendiente de la pantalla que de las reacciones de tu hijo. Los expertos recomiendan comer sin aparatos electrónicos de por medio, ya que la hora de la comida es buen momento para interactuar con tus hijos, hablar con ellos y hacerles sentir que les prestas atención.

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Dormir con la televisión

Otro error muy típico es intentar dormir a tu bebé con un programa de televisión. Existen muchos contenidos dirigidos a los más pequeños para que, cuando llegue la hora de irse a la cama, se queden hipnotizados mirando a la pantalla.

Por ejemplo, el canal de FOX International BabyTV ha creado el programa Hora de dormir, en el que aparecen relajantes imágenes de objetos abstractos y naturaleza acompañada de una música suave y tranquila. Desde el mismo programa, recomiendan que la interactuación de tu pequeño con el programa sea mínima.

El hecho de que tu hijo se acostumbre a dormir viendo la televisión puede dar lugar a que ya no conciba dormir de otra manera. Por eso, debes fomentar unas rutinas de sueño más saludables. 

También está aumentando el número de niños y adolescentes que se llevan el teléfono móvil a la cama. La exposición a pantallas antes de dormir dificulta y retrasa el sueño. Además, las luces de los aparatos electrónicos durante la noche implican un aumento del riesgo de enfermedades.

Lo que se debe hacer para que los niños concilien mejor el sueño es generar una rutina sencilla. Antes de llevarlos a la cama, conviene bajar la activación, darle un baño, bajar las luces de la habitación y ponerle el pijama. Mantener una rutina de horarios crea un entorno que ayuda a tu bebé a relajarse.

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Poner dibujos en otro idioma

Los padres cada vez se interesan más porque sus hijos aprendan otro idioma cuanto antes y los dibujos animados se van adaptando a todas esas preocupaciones. Como la popular serie de dibujos infantiles, Dora la exploradora, que ya introducía algunas palabras en inglés y ahora también está disponible en chino.

Los expertos aseguran que este tipo de programas no sirven de mucho para que tu hija o hijo aprenda un nuevo idioma que ni siquiera ha oído o estudiado aún. No tiene sentido, porque es como empezar la casa por el tejado. Los niños no están preparados y es necesario esperar a que crezcan un poco más, cuando el aprendizaje pueda ser más efectivo. Se tiene que aprender un lenguaje interactuando primero con los padres, profesores o cuidadores, y no a través de una pantalla.


Dejarle trastear el móvil o la tablet

Todo el mundo dice que ahora los bebés nacen con un móvil o una tablet bajo el brazo. Y no se equivocan. El uso de estos aparatos electrónicos se ha generalizado no solo entre la población adulta, sino también entre los más pequeños.

La utilización prematura de estos dispositivos provoca sobreestímulos para los que el cerebro del bebé todavía no está preparado. La tecnología refuerza la idea de la inmediatez y es peligroso que los peques no aprendan a gestionar la frustración ni a desarrollar la paciencia.

Es común que, cuando un niño está enfadado y no conseguimos calmarle, le dejemos un rato el móvil o la tablet para que juegue y se tranquilice. Sin embargo, esto es un nuevo error porque el peque debe aprender que el móvil no es un juguete. Lo mejor es retrasar lo máximo posible el contacto de los pequeños con estos dispositivos electrónicos y emplear tiempo para jugar con ellos realizando actividades al aire libre y gastando energía.

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Poner programas educativos

Es cierto que, si no puedes jugar con tu hijo y necesitas que esté un rato entretenido, la opción menos mala será ponerle algún programa educativo que le aporte algo positivo. Sin embargo, lo ideal sería no recurrir a la televisión. Debido a esos sobreestímulos que los aparatos electrónicos generan en los niños más pequeños, se aburrirán cuando interactúen con el mundo real y disminuirá su capacidad de concentración.

Además, si quieres despertar, por ejemplo, el interés de tu hijo por la música, no le pongas programas de dibujos con música clásica. Lo mejor será jugar con ellos realizando actividades que impliquen cierto movimiento mientras suena música en la habitación. Son las personas las que deben educar y no la televisión o el resto de dispositivos electrónicos.

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