NOTICIAS

Sustituir fluorescente por LED: cómo hacerlo y qué beneficios tiene

Cada vez es más habitual encontrar hogares o edificios que utilicen bombillas tipo LED. El motivo principal de esta práctica es el ahorro energético que supone en la factura de la luz.

La abreviatura LED viene de Light Emitting Diode, lo que significa ‘Diodo Emisor de Luz’ en castellano. Son dispositivos semiconductores de gran resistencia que emiten luz eficiente y de alto rendimiento al recibir una corriente eléctrica de muy baja intensidad. Es decir, convierten la energía eléctrica directamente en luz.

Para hacerse una idea, un tubo LED consume la mitad de potencia que un tubo fluorescente. Esto contando con que ambos tubos poseen la misma capacidad de energía lumínica, por supuesto. Las equivalencias aproximadas serían así:

  • Tubo fluorescente 18W = Tubo LED 8W-10W
  • Tubo fluorescente 36W = Tubo LED 15W-20W
  • Tubo fluorescente 52W = Tubo LED 25W

¿Por qué no he cambiado todas las bombillas de mi casa antes? -se preguntará mucha gente.

El coste que suponen los tubos LEDs y el fastidio de realizar una nueva instalación son los motivos que echan atrás a muchas personas. 

La cuestión es afrontar el cambio como una gran inversión a corto plazo. Pese a que los tubos LED tienen un coste algo superior que los fluorescentes, compensa con creces ya que la diferencia de resistencia, durabilidad y bajo consumo son abismales. 

Cómo cambiar un tubo fluorescente por uno LED

Los pasos para realizar el cambio de unos tubos otros son los siguientes:

  • Revisar que la corriente eléctrica esté desactivada para evitar accidentes.
  • Extraer las dos piezas del tubo fluorescente: cebador y reactancia. Para ello, simplemente debemos cortar los cables que unen estos dos elementos y empalmar los extremos.
  • El paso anterior podría omitirse en caso de utilizar directamente un cable nuevo. Así la instalación será más limpia y segura.
  • Conectar los cables fase y neutro a los extremos del nuevo tubo LED. Para realizarlo correctamente, lo mejor es seguir al pie de la letra las instrucciones de fabricante.

Método más sencillo

Se realiza fácilmente cambiando la pieza del cebador del fluorescente por un cebador LED. Sin realizar cortes en los cables y sin extraer la pieza de reactancia, porque quedará anulada.

Aunque lo más sencillo sea hacerlo de esta forma, la recomendación es hacerlo siguiendo los pasos anteriores para reducir al máximo el consumo energético.


7 motivos para pasarse a la iluminación LED

Estas son las ventajas de sustituir tubos fluorescentes por LED:

  • Ahorro energético

Al contrario de los tubos fluorescentes convencionales, los tubos LED solo desperdician una pequeña parte de su energía emitiendo calor. Esto se traduce en un ahorro de energía que oscila entre el 50 y el 80%.

  • Respeto al medioambiente

La iluminación LED es más ecológica, es decir, más beneficiosa para el medioambiente. Esto se debe a que no necesitan ningún gas para encenderse, no como los tubos fluorescentes, que se componen de una pequeña cantidad de mercurio, un material sumamente tóxico y perjudicial para los humanos y el entorno.

Además de no contener mercurio, no emiten radiación ultravioleta ni infrarroja. Por tanto, el proceso de reciclado de los tubos LED es mucho más sencillo. Y como hemos dicho anteriormente, las bombillas LED consumen muy poca energía, lo que supone menos emisiones de dióxido de carbono (CO2) y azufre.

  • Tecnología adaptada y variedad cromática 

La tecnología LED se regula tanto en tono como en intensidad en función de las necesidades de iluminación. Existe un amplio abanico de variedad cromática, lo que facilita la elección de colores combinables.

Se pueden programar los tubos LED dependiendo de cada situación: luz exterior, zonas de descanso, hogar oscuro, crear efectos de iluminación, etc. Todo esto se puede planificar deforma remota, simplemente conectándote a Internet desde un dispositivo móvil u ordenador. 

  • Vida útil mayor

Los tubos fluorescentes tienen una vida útil de 10.000 horas, que no son ni un tercio de las horas de duración que tienen los tubos LED: 50.000 horas. El ahorro de dinero es evidente y, por tanto, una opción mucho más barata.

  • Gran resistencia

Los tubos LED están capacitados para sobrevivir a golpes o vibraciones, característica de la que no pueden presumir los tubos fluorescentes. Esto evita el riesgo de rotura accidental y, por tanto, reduce la producción de deshechos residuales. 

  • Control de la luz

Las bombillas LED poseen más control sobre la luz. Al contrario del resto de sistemas de iluminación, los tubos LED no tienen pérdidas por reflexión ni dependen de reflectores para lograr dispersarla. La luz se dirige a la zona que queremos iluminar con una eficiencia del 90%. 

  • Encendido instantáneo

El encendido de un tubo LED es de arranque inmediato, lo que quiere decir que tiene una capacidad de respuesta más rápida y no necesita calentarse previamente. Esto evita la lata que producen las bombillas parpadeantes y bailarinas que tardan 2 segundos en encenderse del todo.


TAGS: #