NOTICIAS

Cómo administrar el dinero en pareja sin discutir

Uno de los puntos de partida cuando una pareja decide convivir es mantener una conversación sobre cómo quiere cada uno gestionar las finanzas.

¿Estás pensando en irte a vivir con tu pareja? ¿Estáis buscando piso y no os ponéis de acuerdo con el precio o los gastos del hogar? Bienvenido a la vida en pareja. El dinero y la gestión de este es uno de los asuntos más peliagudos a los que tendrás que enfrentarte cuando decidas convivir. Pero no te preocupes, en este post te contamos algunos consejos para que no tengáis que discutir por el dinero.

Cómo administrar el dinero en pareja sin discutir

Según un estudio de la Universidad Estatal de Kansas y de la Universidad Tecnológica de Texas, las parejas discuten una media de 2,5 veces al año por dinero.

Normalmente, en todas las parejas uno de los integrantes suele ser más ahorrador que otro y eso puede ser un punto importante a la hora de gestionar las cuentas conjuntas.

A continuación, tienes algunas recomendaciones para evitar todo lo posible esas molestas desavenencias por el tema económico.


1. Compartir una charla sobre el dinero.

Uno de los puntos de partida cuando una pareja decide convivir es mantener una conversación sobre cómo quiere cada uno gestionar las finanzas. Es un tema tabú que suele asustar bastante, pero es mejor tener esa conversación al principio de la convivencia, que dejar que pase el tiempo y empiecen a surgir las disputas.

En este caso, lo que más perjudica a la relación son las infidelidades financieras. Nada de comprarse la Switch utilizando la cuenta conjunta sin consultar a tu pareja. Sé que es difícil pasar de comprarte lo que quieras sin pedir explicaciones a tener que darlas, pero en eso consiste una relación de convivencia. Evita los malos rollos y aprende a utilizar el diálogo.


2. Fijar objetivos personales y comunes.

Como en todo, cada uno tiene sus intereses y objetivos personales. Sin embargo, ahora tendrás que pensar también en los de tu pareja y en el futuro que queréis crear juntos. Este punto, suele ser otro motivo de discusión, ya que no todas las parejas tienen el mismo nivel de compenetración. Si tu pareja tiene en mente el proyecto de comprar una casa para dentro de 5 años y tú prefieres vivir de alquiler y utilizar los ahorros para viajar, será mejor que pongáis las cartas sobre la mesa y tratéis de negociar. Cuando hay planes de futuro tan diferentes entre los dos integrantes de la pareja, es fundamental que ambos cedan en algún aspecto para ponerse de acuerdo.

Es completamente normal que tengas tus propios objetivos, pero antes de irte a vivir con tu novio o novia, piensa detenidamente si estás dispuesto a crear objetivos comunes con él o ella.


3. Crear un presupuesto común y una cuenta conjunta.

Según el último informe del Centro de Investigación de la Familia y el Matrimonio en Estados Unidos, las parejas que comparten gastos son más felices que las no lo hacen. Por eso, el punto anterior es tan importante, ya que, si estáis compartiendo gastos, no podéis permitiros el lujo de gastar en cosas que tu pareja no esté de acuerdo.

Así que, te recomiendo abrir una cuenta común, en la que ambos realicéis aportaciones para pagar el alquiler, la luz, el gas, la compra del supermercado, el servicio Internet e incluso la ropa. Con todo ello, os irá mucho mejor si fijáis un presupuesto conjunto, ya que así veréis en qué os gastáis el dinero y si estáis ahorrando o no.

Por supuesto, no todo de la vida en pareja es pagar gastos. También podéis utilizar esa cuenta para hacer planes de ocio juntos, como viajar, salir a comer, tomar unas cervezas con los amigos...


4. Utilizar cuentas separadas para vuestros gastos particulares

Aunque tengas una cuenta compartida con tu pareja, es normal que quieras hacer cosas que a la otra persona no le apetezca. Se trata de que cada uno diseñe su propio presupuesto y emplee ese dinero para sus caprichos y gastos individuales.

Por ejemplo, a los dos os gusta viajar, pero a tu pareja le gusta esquiar y tú prefieres ir a patinar sobre hielo con tus amigas. No hay problema. Cada uno puede tener su propia cuenta y realizar sus propios planes por separado sin tener que involucrar al otro en un gasto que no es suyo. Además, lo más seguro es que cuando estéis viviendo juntos, cada uno necesite su espacio personal y quiera realizar alguna actividad que no incluya al otro, ya sea en solitario o acompañado de sus amigos o su familia.


5. Asignar los gastos de forma proporcional al sueldo de cada uno

Casi siempre que las parejas hablan sobre irse a vivir juntos, se escucha la frase "repartiremos los gastos a partes iguales". Sin embargo, esto es más un mito que una realidad.

Si estamos hablando de que los dos integrantes tienen un sueldo parecido, por supuesto lo ideal es repartir los gastos a partes iguales. Por desgracia, lo más habitual es que una de las dos partes gane más dinero que la otra, y aquí es donde surge el problema.

Lo lógico es que os distribuyáis los gastos y aportéis a la cuenta conjunta un porcentaje determinado de vuestros ingresos. Por ejemplo, que cada uno aporte un 40% de sus ingresos o que se repartan los gastos en un 60/40, para evitar que uno de los dos se sienta ahogado con sus bajos ingresos y que el otro piense que debe privarse de sus caprichos por pagar la parte del otro. La clave está en hallar el equilibrio para que seas diferencias salariales no creen resentimientos en la relación. Por ejemplo, si la parte más débil económicamente es mejor gestionando las cuentas, tal vez la parte que tiene un sueldo más elevado debería asumir un poco más de carga económica.


Otros artículos que te pueden interesar:

TAGS: #