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5 trucos para ahorrar electricidad este verano

Sigue estos cinco trucos para ahorrar electricidad este verano. En Comparatodo te damos las claves para que puedas ahorrar electricidad y dinero en tus facturas de la luz.

1. Protege tu casa del frío o del calor

Una manera de ahorrar electricidad es no tener mucho tiempo encendidas las luces de casa, el aire acondicionado o la calefacción. Para ello, es importante conservar el calor de tu casa en invierno o enfriarla en verano con otros recursos. En los meses de invierno, deberás proteger tu casa del frío pero aprovechar al máximo las horas de sol subiendo las persianas durante las horas de más luz. En verano será al contrario: tendrás que bajar los toldos o persianas durante las horas de más calor para que el ambiente de tu casa se mantenga fresco.

Para impedir que el aire entre o salga de casa, es importante que controles las posibles fugas de aire que haya en ventanas, puertas y extractores o conductos de ventilación. Aunque tú mismo puedes solucionar algunos escapes con una pistola de silicona o un poco de masilla, si se trata de algo más difícil es conveniente contactar con un profesional.

También para protegerte del frío, puedes poner cortinas o alfombras para eliminar los puntos fríos de la casa. Esto puede suponer un ahorro de hasta un 25% en la factura de la calefacción. Algunos estudios han demostrado que el espesor y la amortiguación inferior es más importante que el tipo de material, con lo que no será necesario que te gastes una fortuna en alfombras.


2. Cambia las bombillas

Si no lo has hecho ya, hazlo cuanto antes. Las lámparas halógenas tradicionales usan 10 veces más electricidad que las bombillas de bajo consumo o las de LED. A pesar de que estas últimas son más caras, verás que se amortizan mucho antes de que termine su vida útil.

Las bombillas de LED suponen un ahorro energético de casi un 80% y las de bajo consumo, un 70%. Además, el impacto medioambiental será mucho menor, ya que las bombillas LED no contienen mercurio.


3. Ajusta la potencia y las horas

Es fundamental controlar cuánta potencia tienes contratada. Cada 1,15Kw de potencia supone casi 50 euros al año. Si nunca han saltado los plomos en tu casa, ni siquiera cuando pones en funcionamiento muchos electrodomésticos a la vez conectados a la luz (horno, lavadora, lavavajillas, etc.), es muy probable que puedas tener margen para contratar menos potencia de la que estás pagando.

Y no solo es importante ajustar la potencia, sino las horas en las que usas más electricidad. Una opción es la de usar la tarifa con discriminación horaria. Esta tarifa comprende dos periodos de consumo distintos. Uno es el de las horas punta (desde las 12:00 horas hasta las 22:00 horas en invierno y desdelas 13:00 horas hasta las 23:00 horas en verano) y otro es el de las horas valle (el resto de horas). Es en estas horas valle cuando podrás ahorrar casi un 47% más respecto a la tarifa base.


4. Desenchufa

Debes apagar todo aquello que consuma energía y que no lo estés utilizando. Puedes desenchufar el ordenador o la televisión cuando te vayas a dormir. Una opción para portátiles y otros dispositivos eléctricos es usar el modo suspensión y ellos solos se apagarán por completo cuando no los toques durante un tiempo.

Es cierto que, por ejemplo, la nevera no podrás desenchufarla. Sin embargo, sí debes vigilar que la puerta se quede cerrada siempre después de sacar algún alimento. Es cuando la puerta está abierta que consume más energía, por lo que debes abrir y cerrar rápido para evitar un consumo elevado. Además, ten en cuenta que consume más si está medio llena que si está llena del todo.


5. No derroches agua

Aunque a todos nos gusta tomarnos nuestro tiempo en el baño relajándonos bajo el agua caliente, no deberías darte una ducha superior a siete minutos. Tardar tus buenos veinte minutos se puede convertir en cientos de euros al año, así que sé cuidadoso y controla el tiempo que pasas con el grifo abierto. En caso de que puedas contratar una facturación nocturna, es mejor ducharte por la noche para reducir el consumo de energía. Y, por supuesto, mantén el grifo cerrado mientras te lavas los dientes.

También puedes ahorrar electricidad lavando con agua fría en lugar de con agua caliente. Los detergentes modernos pueden quitar la suciedad y las manchas de la ropa incluso con agua más fría. Además, así cuidas mejor los tejidos y los colores de las prendas aguantan más tiempo.

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